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Quienes Somos?


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Quienes Somos?


All photography provided by Cesar Flores Jr.

El Pastor Cesar W. Flores ha dedicado gran parte de su vida a la predicación del mensaje del Evangelio. Fue llamado al Ministerio en el año de 1993. Desde entonces ha pastoreado IGLESIAS DE RESTAURACION en el Valle de San Fernando en California.

Internacionalmente Dios le ha concedido compartir la Palabra de Dios en Canadá, México, Centro América, Sudamérica, Cuba, Australia, Inglaterra y en varios Estados de la Unión Americana. Ha cursado estudios en California Christian University, en donde funge como Profesor y de donde obtuvo sus Doctorados en Teoligia y Consejería Bíblica además de su Maestría en Ministerio Pastoral. El Pastor Flores lleva 20 años de matrimonio, junto a su esposa han procreado dos hijos.



Nuestra Mission

La Biblia habla claramente de la tarea general de la Iglesia, de su misión. De acuerdo con Mateo, la orden final de Jesús a sus discípulos fue “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19). Marcos cita a Jesús con palabras semejantes: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 26:15). Jesús dijo: “Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8). Esos pasajes son vitales, pues aclaran muchos puntos importantes sobre nuestra misión. En este contexto queremos pronunciar lo siguiente: Jesús está por detrás de la misión. Nuestro Salvador y Señor es la fuente de la misión, de acuerdo con el Nuevo Testamento, y no un ser humano o tradición de la iglesia. Los misioneros son enviados por Jesús. El llamamiento no viene de parte de un líder u organización de la iglesia. La misión se basa en las palabras finales y la orden expresa de Jesús. Esas palabras son cruciales y muy importantes – palabras que deben ser recordadas y seguidas. Ellas son una orden – no un simple deseo. Esta es la Gran Comisión, no apenas una gran sugerencia o una gran opción para la iglesia que profesa seguir a Jesús. La misión es universal. El mensaje debe alcanzar al mundo entero. Ningún lugar o persona debe ser pasado por alto. Todos necesitan de Jesús. De acuerdo a lo aclarado por otros pasajes, esta misión durará hasta “el fin” (Mateo 24:14), o “hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). La misión terminará sólo cuando terminen los tiempos, como los conocemos. ¿Cuál es el mensaje en esta misión? El mensaje es hacer “discípulos” (versículo 19) para Jesús. Deben predicar el evangelio (Marcos 16:15), pues son “mis (de Jesús) testigos” (Hechos 1:8). El mensaje es la proclamación del evangelio, o las buenas nuevas sobre Jesús, y un llamado al pueblo para seguirlo como discípulos. Esas grandes verdades sobre la misión son tan cruciales que pueden fortalecer o destruir la Iglesia. Tal la misión, tal la Iglesia. PROPÓSITOS Cristo ha edificado su iglesia, ha dado a su pueblo dones y liderazgo, y también nos ha dado un trabajo que hacer. Los siguientes son en esencia los propósitos de este ministerio: Un propósito principal de la Iglesia es el de la adoración. Dios nos ha llamado "para que proclamemos las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1ª Pedro 2:9). Dios busca a gente que le adorará (Juan 4:23), que lo amará sobre todas las cosas (Mateo 4:10). Todo lo que hacemos, ya sea en forma individual o como iglesia, debe de ser para su gloria (1ª Corintios 10:31). Somos llamados a ser “sacrificio de alabanza” (Hebreos 13:15). Se nos instruye a hablarnos "con salmos, himnos y canciones espirituales" (Efesios 5:19). Cuando nos reunimos como iglesia, oramos y escuchamos Su Palabra. Estas son formas de adoración. También lo es la Cena del Señor, el bautismo en agua y la obediencia. La enseñanza es otro propósito de la iglesia. Es el núcleo de la Gran Comisión: "enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes" (Mateo 28:20). Los líderes de la iglesia deben de enseñar, y cada miembro debe de estar enseñando el uno al otro (1ª Corintios 14:31; 1ª Tesalonicenses 5:11; Hebreos 10:25). Los grupos pequeños (Células Familiares) proveen un ambiente excelente para este ministerio mutuo. Si queremos ser espirituales, dice el apóstol Pablo, debemos de querer "edificar la iglesia" (1ª Corintios 14:12). La meta es edificar, fortalecer, animar y consolar (v. 3). Toda la reunión debe de ser para edificación (v. 26). Somos discípulos, gente que aprende y aplica la palabra de Dios. La iglesia primitiva era alabada porque "Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración" (Hechos 2:42). El administrar o mayordomía, es el tercer propósito mayor de la iglesia. Escribe Pablo: "Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe" (Gálatas 6:10). Nuestro primer deber es hacia la familia, después hacia la iglesia, y por último hacia el mundo que nos rodea. El segundo mandamiento más grande es el de amar al prójimo (Mateo 22:39). Este mundo tiene muchas necesidades físicas, no debemos de ignorarlas. Pero la más grande necesidad es la del Evangelio, tampoco debemos de ignorar esto. Como parte de nuestro ministerio para el mundo, la iglesia predica las buenas noticias de la salvación a través de Jesucristo. Ninguna otra organización hará esta obra—es la misión de la iglesia. Se necesita a cada obrero algunos en la línea frontal, y otros como personal de apoyo. Algunos plantarán, otros alimentarán, y algunos cosecharán, y conforme trabajemos juntos, Cristo hará que su iglesia crezca (Efesios 4:16).


Restauración...tu iglesia...tu casa...tu familia
— Cesar Flores, Pastor

Doctrina


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Doctrina


LA INSPIRACION DE LAS ESCRITURAS

La Biblia es enteramente la Palabra de Dios, aunque haya sido escrita por hombres. Existen múltiples evidencias que así lo demuestran. Estas evidencias pueden ser clasificadas en internas y externas.

Evidencias internas. Son aquellas que están contenidas dentro de la misma Biblia; es decir, declaraciones escritúrales donde la Biblia afirma ser la palabra de Dios (Salmo 19:7-11; 119:104-105; Je. 36:1-2; Juan 10:35; Romano 3:2, 1ª Tesalonicenses 2:13; 2ª Pedro 3:15-16).

Evidencias externas. Son aquellas que presentan situaciones tocantes a la Biblia que únicamente pueden ser explicadas por medio de la aceptación de que ella es la Palabra de Dios. Algunas de las evidencias externas más notables son las siguientes:

SU UNIDAD:

La Biblia fue escrita por no menos de cuarenta autores, la mayor parte de ellos nunca se conocieron pues vivieron en épocas muy diferentes con intervalos de hasta 1600 años, vivieron en países diferentes, poseyeron personalidades y oficios tan disímiles cono lo son el de pescador y poeta, el de rey y médico; pero, a pesar de todo ello, la Biblia no es simplemente una colección de 66 libros diferentes, es un libro que muestra una unidad de continuidad histórica, doctrinal y de revelación. El hecho de que los escritores humanos de la Biblia no se hayan conocido y, muchas veces, tampoco se leyeron, resalta la verdad de que la unidad de la Biblia únicamente puede ser explicada como un milagro que la coloca en la categoría de Palabra de Dios

SU EXTENSION:

La Biblia es un libro que no solamente habla de asuntos espirituales. Ella se extiende para tocar los temas científicos, históricos, geográficos, culturales, sociales, sanitarios, psicológicos. Pero aunque la extensión del contenido de la Biblia es tan amplio, resulta un verdadero milagro que todas y cada una de sus afirmaciones, en cualquiera de esos campos, son siempre exactas y sin error. Este hecho cobra mayor realce en considerar que la Biblia es el libro completo más antiguo que conserva la humanidad. Sus libros fueron escritos en una época en que se ignoraban por completo los modernos descubrimientos; sin embargo nada de lo que en ellos está escrito ha sido nunca contradicho por descubrimientos posteriores. Esta infalibilidad en tan diversos campos del conocimiento sólo puede ser explicada por la verdad de que la Biblia es la Palabra de Dios.

SUS PROFECIAS:

El cumplimiento en la historia de las diferentes profecías bíblicas es una de las evidencias más convincentes de su origen divino. En la Biblia se encuentran profecías como la de la sucesión de los grandes imperios mundiales, se anuncia por completo la llegada de grandes conquistadores como Ciro, se profetiza con siglos de antelación la fecha exacta de la venida del Mesías, se profetiza el lugar y la forma de su nacimiento, su carácter, sus milagros, sus palabras, la forma de su muerte, su sepultura, su resurrección. En fin, la mayor parte de la Biblia es profecía y la mayor parte de ella se ha cumplido al pie de la letra, la otra parte se está cumpliendo en el presente y la parte final se cumplirá próximamente conforme al orden que ella misma establece. El hecho de que las diferentes predicciones de la Biblia hayan cumplido con absoluta exactitud es prueba de su origen sobrenatural.

SU ACEPTACION:

Aunque no han faltado los detractados de la Biblia, lo cierto es que ella sigue siendo el libro de mayor popularidad jamás escrito. Es el libro que se ha traducido a mayor número de idiomas que ningún otro. Cada año, desde que se inventó la imprenta, ha conquistado el primer lugar en número de ejemplares impresos y distribuidos. Su aceptación es universal, la leen los niños, los jóvenes, los adultos y los ancianos. Ha sido inspiración de escritores, oradores, políticos, artistas, etc. Es el libro sobre el que el mayor número de comentarios se han escrito. Millares de eruditos se han dedicado a su estudio, sin agotar, después de siglos, sus enseñanzas y verdades. Este fenómeno literario sin par, es otra prueba de su origen divino.

SU PODER:

La Biblia es el libro que más vidas ha cambiado. Ella transforma el carácter de los hombres y de los hogares, su lectura, puede librar de los vicios, de las enfermedades, del pecado y de la desesperanza. Su lectura anima, reprende, consuela, corrige. Quien la lee no vuelve a ser el mismo. Ella ha inspirado a grandes hombres de la historia y ha precipitado grandes acontecimientos. Ningún otro libro ha probado tener más poder para mover el corazón humano que la Biblia.

La conjugación de las evidencias internas y externas que hemos mencionado prueba que la Biblia es la Palabra de Dios. Sin embargo, sigue pendiente de resolución el explicar cómo un libro que fue escrito por hombres pueda ser Palabra de Dios. Este concepto es el que aclara el concepto de la inspiración. Para definir adecuadamente ese concepto vamos a refutar, primeramente, teorías erróneas que tratan de explicar el fenómeno de la inspiración.

Teoría del dictado. Es aquella que trata de explicar la inspiración de la Biblia en el sentido de que los hombres que la escribieron actuaron únicamente como secretarios que copiaban lo que Dios les dictaba.

Esta concepción tan simple no hace justicia al fenómeno de que los diferentes hombres que Dios uso para escribir la Biblia dejaron estampado su propio estilo en cada uno de sus libros; cosa que no debería de haber ocurrido si en realidad actuaron solamente como secretarios. Por otro lado, los hombres que escribieron la Biblia expresaron muchas veces sus pesares, sus temores, sus alegrías, sus expectativas y sus deseos personales; cosas todas ellas que van más allá de la simple función de copista. Este fenómeno se convierte en un poderoso argumento que descalifica la teoría del dictado.

Teoría del concepto. Es aquella que afirma que Dios únicamente inspiró los conceptos principales y, luego, éstos fueron redactados por los escritores usando las palabras de su elección. Esta teoría no hace justicia a la infalibilidad de las escrituras, pues, si los hombres sólo recibieron inspiración de los conceptos, muy bien podrían haber introducido errores cuando expresaron esos conceptos.

Teoría parcial. Establece que la Biblia es inspirada solamente en algunas de sus partes no así en otras. Hasta el presente, ninguno de los defensores de esta teoría ha logrado definir criterios adecuados para determinar qué partes son inspiradas y qué otras no. Tal parece que la conveniencia y los intereses personales son elementos determinantes a la hora de tratar de definir esta importante cuestión. Como resultado de ello no existen dos postulantes de esta teoría que estén de acuerdo en qué partes de la Biblia es inspirada; situación sospechosa que le resta toda credibilidad a semejante proposición.

Definición de inspiración. La verdadera inspiración de la Biblia define como una verdad que Dios ha impartido directamente a sus autores y que, sin destruir ni anular su propia individualidad, su estilo literario e intereses personales, les guió por el Espíritu Santo de manera tal que lo escribieron es la expresión de su completo e íntimo pensamiento.
Dios utilizó no solamente las manos de los hombres que escribieron la Biblia, sino también sus ideas culturales, temores, anhelos, etc.; pero, de manera tal que lo que finalmente escribieron fue exactamente lo que Dios quería que se registrara. Existe, pues, en la confección de las Escrituras un aspecto divino y otro humano. La inspiración de la Biblia es verbal, plenaria e inerrable.

VERBAL:

Por cuanto Dios inspiró no solamente los conceptos sino las palabras exactas que debían ser utilizadas. Jesús abogo muchas veces con respecto a palabras aisladas de las escrituras (Juan 10:34-35) y hasta por los signos de puntuación (mateo 5:18).

PLENARIA:

Por cuanto la inspiración de las Escrituras se extiende por igual a todas y cada una de sus partes 2ª Timoteo 3:16.

INERRABLE:

Por cuanto no contiene ningún error. Siendo la Biblia la plena expresión de la voluntad divina verbal y plenaria, ella debe ser infalible por cuanto expresa el pensamiento de Dios perfecto.

Las palabras exactas que Dios inspiró a los hombres que escribieron la Biblia son aquellas que pertenecen a los idiomas en que ella fue redactada: hebreo y arameo para el Antiguo Testamento y griego para el Nuevo Testamento. Sin embargo, la Biblia ha sido traducida al español y contamos con traducciones fieles que podemos recibir confiadamente como la Palabra de Dios. Una de las traducciones más confiables y de más amplia difusión es la conocida como Reina Valera revisada, por lo que resulta doblemente ventajoso familiarizarse con ella.
La Biblia, como Palabra de Dios, debe ser la norma suprema de doctrina y conducta para todo cristiano y todos los demás elementos de doctrina deben ser recibidos únicamente bajo la condición de que se ajusten a sus afirmaciones.

LA TRINIDAD DE DIOS

Existe un único Dios verdadero que subsiste en tres personas distintas: Padre, hijo y Espíritu Santo. Estas tres personas participan de la misma sustancia y poseen los mismos atributos, lo que da por resultado que vienen a ser iguales en poder y gloria. Tres personalidades que no deben confundirse ni mezclarse; pero, una sola sustancia que no debe dividirse.
Las verdades básicas en que se apoya la doctrina de la trinidad son las siguientes:

HAY UN SOLO DIOS.

La doctrina de la Trinidad se fundamenta sobre la verdad de que únicamente hay un sólo Dios verdadero. Rechaza todo triteísmo y toda aquella idea que sea contraria al monoteísmo bíblico (Dt. 4:35, 6:4, 32:39, 2ª Samuel 22:32, Salmo 86:10; Marcos 12:32, Romano 3:30, 1ª Timoteo 2:5).

EL UNICO DIOS VERDADERO POSEE UNA PLURALIDAD DE PERSONAS.

Dios es singular en cuanto a su sustancia; pero, plural en cuanto a sus personalidades. Esta pluralidad de personas se demuestra por el uso de nombres, pronombres y verbos en plural que se le asignan al único Dios verdadero (Génesis 1:26, 3:22, 11:6-7; Isaías 6:8). Las tres personas divinas aparecen de manera simultánea y diferenciada en diversos pasajes de las escrituras (Dn. 7:9, 13-14; Mt. 3:16-17, 17:5, 28:19, Hechos 7:55-56; Apocalipsis 4:5, 5:1, 6-7).

CADA UNA DE LAS TRES PERSONAS POSEE LA SUSTANCIA DIVINA.

El Padre es Dios (2ª R. 19:15; Is. 44:6; 1ª Cor. 8:6). El Hijo es Dios (Ro. 9:5; hechos 1:8; 1ª Juan 5:20). El Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4; 2ªCor. 3:17). Cada una de las tres personas tiene como su naturaleza propia la completa naturaleza divina. Esta naturaleza no se divide y las personas de la trinidad participan de ella en una plenitud de calidad, no de cantidad. Cada persona es con las otras necesaria y eternamente una sustancia, de manera que no hay tres dioses sino un sólo Dios verdadero que subsiste en las personas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

LAS TRES PERSONAS SON DISTINTAS ENTRE SI.

Las escrituras abundan en testimonios que demuestran que aunque las tres personas poseen la misma naturaleza divina; no obstante, sus personalidades están marcadas con ciertas actividades que no son intercambiables sino exclusivas y que las presentan como distintas entre sí; por ejemplo: El Padre manda al Hijo a redimir a su pueblo, nunca sucede lo contrario. El Hijo redime a su iglesia y envía al Espíritu a santificar, nunca se dice que el Espíritu haya sido crucificado o que el Espíritu envíe al Hijo a santificar. Mt. 26:39, 20:23, 27:46; Mr. 13:32, Lc. 2:49, 12:10, 23:46, Jn. 1:18, 5:31-32 y 37, 7:37-39, 8:16-18, 14:16 y 28, 16:28, 20:17, Hechos 10:38; 1ªCor. 15:24 y 27:28; Gálatas 3:20; Col. 3:1.

La Trinidad de Dios es un fenómeno esencialmente único y, por consiguiente, está muy por encima de la posibilidad de una completa comparación o ilustración. Los diferentes ejemplos que se utilizan para aclarar el concepto de Trinidad no podrán dar sino solamente una idea para su comprensión. Por ello, no debe insistirse excesivamente en el afán imposible de querer comparar la Trinidad con cualquier otro fenómeno material.

LA DEIDAD DE CRISTO

Jesús es el único ser en que se han conjugado las naturalezas divina y humana. El hecho de que Jesús muestre muchas características humanas no menoscaba la realidad de que él es Dios. Examinemos algunas de las evidencias que demuestran que Jesús es Dios.

Jesús es declarado Dios desde el Antiguo Testamento. Compárese el Salmo 45:6-7 con hebreos 1:8-9. El Salmo 110:1 con Mateo 22:44. Hay que considerar también Isaías 7:14 con Mateo 1:22-23 (Isaías 9:6, 40:3).

Jesús se declaró a sí mismo Dios (Jn. 8:58-59, 10:30, 14:8-9; Ap. 1:17-18).

Jesús es declarado Dios en el Nuevo Testamento. Lc. 1:16-17, Jn. 1:1, 20:28, Romanos 9:5, Colosenses 2:9, 1ª Timoteo 3:16, 2ª Pedro 1:1; 1ª Jn. 5:20.

Jesús es declarado Dios en razón de sus atributos. EL perdonó pecados (Mr. 2:5-7; Lc. 7:48-50). El es omnipresente (Mt. 18:20; Juan 3:13; Efesios 1:23, 4:10). El es omnisciente (Mt. 12:25; Jn. 2:24-25, 21:17; Colosenses 2:3). El es omnipotente (Mt. 28:18; He. 1:3). El es eterno (Mi. 5:2; Jn. 1:1-2; Col. 1:17). El es inmutable (He. 1:11-12; 13:8).

Jesús es declarado Dios en razón de que recibe igual adoración y reverencia que el Padre (Mt. 14:33, 28:9; Ap. 5:8-12).

Jesús es declarado Dios en razón de que él creó el universo (Jn. 1:1,3; Col. 1:15-16; He. 1:2, 10).

LA PERSONALIDAD Y LA DEIDAD DEL ESPIRITU SANTO

Para saber si el Espíritu Santo es una persona se hace necesario examinar si cumple con las condiciones básicas que hacen de un ser una persona. Las tres cualidades básicas de la personalidad son: La capacidad de razonar, la capacidad de experimentar emociones y la capacidad de decisión.

La razón. El Espíritu Santo posee razón (ROMANOS 8:27; 1ª 2:10-11).

Las emociones. El Espíritu Santo posee sensibilidad y es capaz de experimentar emociones (Isaías 63:10; Romanos 15:30, Efesios 4:30).

La voluntad. El Espíritu Santo es capaz de tomar decisiones por sí solo (1ª Corintios 12:11)

Puesto que el Espíritu Santo reúne las cualidades de la personalidad, concluimos que él es una persona y no simplemente una influencia. Además la Escritura se refiere siempre a él como a una persona (Jn. 14:16-17).

Las acciones que la Biblia atribuye al Espíritu Santo pueden ser ejecutadas tan sólo por una persona. Se nos dice que el Espíritu habla (Hechos 8:29; Ap. 2:7), enseña (Jn. 14:26), reprueba (Jn. 16:8), elige (Hechos 13:2, 16:6-7, 20:28), testifica (Jn. 15:26), guía (Romanos 8:14; Gálatas 5:18), escudriña (1ª Corintios 2:10) e intercede (Romano 8:26).

Habiendo demostrado que el Espíritu Santo es una persona, queda pendiente el asunto de su divinidad. En cuanto a esto hay suficiente evidencia como para concluir que él es Dios.

El Espíritu Santo es declarado Dios en el Antiguo Testamento. Compárese Isaías 6:8-10 con Hechos 28:25-27. Jeremías 31:33-34 con Hebreos 10:15-17.

El Espíritu Santo es declarado Dios en el Nuevo Testamento (Hechos 5:3-4; 2ª Corintios 3:17).

Es Espíritu Santo es declarado Dios en razón de sus atributos. El es omnipresente (Salmo 139:7-10). El es omnisciente (1ª Corintios 2:10-11). El es eterno (hechos 9:14).

Concluimos, pues, que el Espíritu Santo es una persona divina.

LA DEPRAVACION TOTAL

Salmo 53:1-3

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza moral. Por consiguiente, estaba dotado de santidad, inocencia, amor, misericordia, etc. sin embargo, cuando el hombre pecó, perdió la imagen de Dios y corrompió su naturaleza. El hombre atrajo para sí la muerte, la corrupción, la enfermedad y todos los males que se derivan del pecado. Cuando el hombre procreó sus primeros hijos, éstos heredaron la naturaleza caída naciendo muertos espiritualmente (Romanos 5:12 y 18-19). Desde entonces, todo ser humano nace cargando la culpa del pecado original y mereciendo la condenación. El hombre es incapaz de hacer lo bueno y no puede por sí mismo elevarse en busca de su salvación. A esta condición humana es a la que se llama depravación total; por cuanto el hombre se encuentra totalmente incapacitado de hacer el bien. Algunas de las características básicas de la depravación humana son las siguientes:

El hombre siempre elige lo malo. Siempre que el hombre tenga la oportunidad de escoger entre el bien y el mal, invariablemente escogerá el mal (Génesis 6:5; Romanos 3:10-12). Las obras de altruismo que ocasionalmente hace el hombre no regenerado no alcanzan la norma de Dios como para catalogarse de buenas obras (Isaías 59:6; Romanos 14:23). Esta inclinación humana hacia la maldad se manifiesta desde la concepción, de manera que la edad no puede borrar la culpa que se pende sobre todo ser humano (Job 25:4-6; Salmo 51:5, 58:3).

El hombre no puede hacer lo bueno. Por su naturaleza heredada de adán, el hombre está imposibilitado para hacer el bien (Mt. 7:17-18; Jn. 15:4-5; Romano 8:7; 1ª Corintios 12:3).

El hombre no entiende lo bueno. Por muy inteligente que un hombre sea, no puede comprender las cosas del Espíritu, pues, las cosas espirituales deben examinarse espiritualmente; pero, el hombre no es espiritual sino carnal (Jn. 8:43; 1ª Corintios 2:14).

El hombre no quiere hacer lo bueno. El problema con el hombre no es solamente de incapacidad sino también de voluntad. La voluntad del hombre está pervertida, rechaza todo lo que es de Dios y ama el pecado (Ez. 3:7; Mt. 23:37; Lc. 19:14).

La condición espiritual del hombre es de muerte y de rebelión a la voluntad divina. Así lo describe la Biblia: Salmo 53:1-3; Isaías 59:3-16; Romanos 1:18-32.

A la luz de las verdades examinadas es obvio que si el hombre ha de alcanzar la salvación será de una fuente que sea totalmente externa a él. Ya que por su misma naturaleza, no es posible que de sí mismo el hombre haga algo agradable a Dios.

LA ELECCION INCONDICIONAL

Romanos 9:10-24

En razón de que todos los hombres han pecado en Adán y que sin excepción son culpables y dignos de condenación, Dios no habría cometido ninguna injusticia si hubiera pasado por alto a todos para reservarlos al fuego eterno dejando que cosecharan lo que ellos mismos sembraron. Pero, el amor y la misericordia de Dios se manifestaron grandemente cuando de entre todo ese mundo perdido escogió a aquellos que, según su consejo, alcanzarían salvación eterna.

La causa de la incredulidad está en el corazón humano y Dios no es culpable de ella; pero, la fe en Jesucristo para salvación es un don gratuito de Dios (Efesios 2:8, Fil. 1:29). De manera que si un hombre se condena es puramente por la dureza de su corazón; pero, si un hombre cree para salvación es por el don gratuito de la fe que Dios le otorga.

La razón por la que Dios dota a unos de esta fe salvadora y a otros se las niega depende únicamente de su libre elección (Efesios 1:11). Esta elección que hecha antes de la fundación del mundo, cuando entre todo el género humano caído, Dios predestinó un número fijo de personas, no mejores ni más dignas que las demás, a fin de que fueran salvados por Cristo. Mientras tanto, a los no elegidos los abandonó a su propia maldad y a sus propios caminos.

La elección de Dios es incondicional por cuanto no fue hecha en virtud de que él anteviera la fe o la obediencia de las personas como una condición previamente requerida en el hombre que habría de ser elegido, sino por el puro afecto de su misericordia que obro justa y libremente (Jn. 15:16; hechos 13:48; Romanos 9:10-24; Efesios 1:4-5; 2ª Timoteo 1:9; 1ª Pedro 1:2).

Puesto que Dios es todo poderoso, la elección o predestinación que él hace no puede ser anulada, revocada, ni destruida; el número de los elegidos no puede disminuir como tampoco aumentar. En cuanto a los demás hombres que son pasados por alto para condenación, Dios no es responsable de su incredulidad ni de sus demás pecados; él es el juez intachable que ha de vengar sus pecados de manera justa.

La doctrina de la elección incondicional no debe ser interpretada en el sentido de que el hombre puede llevar una vida desordenada mientras Dios no les llame; la responsabilidad del hombre es la de procurar el arrepentimiento buscando a Dios con todo su corazón. Si el hombre no hace esto es culpable de condenación; pero, si lo hace debe alabar a Dios que ablandó su corazón y lo inclinó a creer, pues, el hombre de sí mismo no puede ni quiere acercarse a Dios.

Si la doctrina de la elección incondicional resulta difícil de recibir para algunos es porque aún no han comprendido a cabalidad lo que comprende la depravación total de la raza humana. O bien, su orgullo no les permite acatar la verdad de que ellos no son los artífices de su propia salvación y se les dificulta dar la gloria únicamente a Dios.

LA EXPIACION LIMITADA

Mateo 1:21

De la misma manera que Dios ha destinado a los elegidos para gloria, igualmente, ha ordenado todos los medios para que ese propósito sea cumplido. Cristo murió para dar cumplimiento al decreto de elección, el cual, tiene relación a un número definido de personas: a los elegidos y a nadie más.

(La doctrina de la expiación limitada presenta el sacrificio de Cristo como tan eficaz en sus resultados que su aplicación no puede ser extendida a toda la humanidad sino sólo al número de sus elegidos).

Toda corriente evangélica enseña alguna forma de limitación de la expiación. Aquellos que sostienen que Cristo murió por toda la humanidad, limitan la eficacia de los méritos de Cristo aduciendo que lo que el Señor hizo en la cruz no es suficiente para la salvación del hombre a menos que éste complete tal obra por medio de su obediencia. Este punto de vista es contrario a las enseñanzas Escriturales (Hechos 10:14). Por tanto, la enseñanza que limita no la eficacia sino la extensión del sacrificio de Cristo es la posición verdadera que las Escrituras enseñan, como se verá a continuación. El hecho es que la limitación de la expiación no es algo excepcional de esta doctrina. Todos limitan la expiación, con la diferencia que unos lo hacen con un sentido contrario a las Escrituras y otros en la dirección que la palabra lo indica.

Los que no limitan la extensión del sacrificio de Cristo, obviamente, limitan su poder. Es claro que la doctrina bíblica no limita ni disminuye en nada el poder del sacrificio de Cristo, pero sí limita el alcance de su aplicación.

Puesto que la muerte de Cristo es una real sustitución del pecador, todos aquellos por quienes Cristo murió han sido infaliblemente sustituidos y salvados de la condenación. De manera que no es posible afirmar que Cristo murió por toda la humanidad sin caer en un universalismo. Las Escrituras afirman que Cristo murió exclusivamente por sus elegidos (Isaías 53:8; Mt. 1:21; Jn. 10:15, 26, 17:9; Hechos 20:28; Efesios 5:25).

Las expresiones de la Escritura donde se dice que Cristo murió "por todos" no debe interpretarse en el sentido de "todos absolutamente", sino como "todos sus elegidos"; de otra manera se violentaría el espíritu de los pasajes en donde se encuentran tales afirmaciones. Examine Jn. 12:32; Romanos 5:18, 2ª Corintios 5:14-15 como ejemplos que demuestran que "todos" no significa la totalidad del género humano pues tal interpretación no arrastraría a un inevitable universalismo. igualmente, las expresiones que hablan del "mundo", no se refieren a toda la humanidad; los judíos habituados a pensar que tan sólo su raza alcanzaría el favor divino era necesario hacer ver que Dios había amado a todo el mundo o que Cristo había muerto por todo el mundo queriendo con ello decir sus elegidos de "todas las naciones"; lo contrario sería predicar, de nuevo, un universalismo.

La doctrina de la expiación limitada no obstruye el libre ofrecimiento del evangelio a toda criatura. Puesto que los elegidos son conocidos tan sólo por Dios y se encuentran diseminados en todo el mundo, no hay manera de cumplir la gran comisión sino solamente predicándole a toda criatura. La salvación debe ser ofrecida de buena fe y de la manera más liberal a todos los hombres. Sin embargo, por estar muertos en sus delitos y pecados, solamente aceptarán los beneficios del evangelio, aquellos a quienes se les apliquen eficazmente por el Espíritu Santo. Esta aplicación se hará exactamente a aquellos para quienes Dios les acordó cuando Cristo pendía de la cruz, y en su decreto eterno.

LA GRACIA IRRESISTIBLE O SU LLAMAMIENTO EFICAZ

Cuando llega el tiempo en que Dios ha de salvar a sus elegidos, los llama eficazmente por su Palabra y por el Espíritu Santo para darles vida y salvación. Por su estado de muerte espiritual el hombre no podrá nunca por sí mismo decidir seguir a Cristo; de ahí que Dios tenga que dotar de la fe salvadora a sus elegidos, de otra manera éstos se perderían irremediablemente (Jn. 6:44).

Este llamamiento de Dios es de tal naturaleza que el hombre es vivificado y renovado al punto que la experiencia no puede terminar sino en una rendición sincera a Cristo. Por medio de su gracia irresistible Dios ablanda la conciencia al hombre, lo mueve a la constricción y al arrepentimiento, lo hace nacer de nuevo, lo dota de fe y le concede la voluntad de desear el bien y procurarlo. De ahí que esa gracia salvadora se califique de irresistible en el sentido de que no puede ser anulada por la voluntad humana. Pero, aunque esta gracia es irresistible, los hombres que la reciben van a Cristo con absoluta libertad, habiendo recibido la voluntad de hacerlo por la gracia de Dios (hechos 16:14; Fil. 1:29, 2:13).

El otorgamiento de la gracia irresistible de Dios responde a su decreto de elección, de manera que el hombre no puede, ni quiere, hacer nada para obtenerla y debe ser aplicada por la libre gracia de Dios sin prever en el hombre mérito alguno (Jn. 10:16; Hch. 13:48; Ro. 8:29-30).

Los hombres que no son elegidos, invariablemente serán condenados por cuanto Dios los pasa por alto al momento de adjudicar su llamamiento eficaz; esto, no obstante, no significa que tales hombres se pierden en contra de su voluntad, pues ellos rechazan con toda libertad a Cristo como resultado del endurecimiento de sus corazones (Ro. 9:14-21).

LA SEGURIDA ETERNA DE LA SALVACION

Juan 10:27-29

La Biblia establece la verdad que la salvación es una posesión que el cristiano tiene para toda la eternidad. En el pasaje citado se dice que la vida que el creyente ha recibido es eterna; se dice que un creyente no perecerá jamás y que no podrá ser arrebatado de la mano del padre, todas estas son declaraciones de la seguridad de la salvación.

Otros pasajes que enseñan la misma verdad:
Juan 5:24; 6:39; Romanos 11:29 1ª Pedro 1:4-5

El hecho de que la salvación sea una posesión eterna no excluye la verdad de que el cristiano debe cumplir con sus responsabilidades cristianas, entre ellas la de la santificación. El mismo hecho de poseer una salvación real da como resultado un deseo profundo de santificarse. De manera que la doctrina bíblica da la seguridad eterna, no produce creyentes descuidados o mundanos sino que creyentes fieles y agradecidos.

El Espíritu Santo también da testimonio de que somos herencia perpetua de Cristo. Efesios 1:13-14

EL ARREPENTIMIENTO

En las escrituras el arrepentimiento es presentado como un paso necesario para entrar en el reino de Dios (Mt. 3:8; Lucas 5:32, Hch. 5:31; 11:18; 26:20; Ro. 2:4).

La idea que trasmite el arrepentimiento es la necesidad de una conversión a Dios, que incluye un cambio en la manera de pensar, de sentir y de actuar.

En cuanto al cambio en la manera de pensar, el arrepentimiento implica una transformación en las apreciaciones que se han tenido acerca de Dios, del pecado y de sí mismo. En el caso de la parábola del hijo pródigo, el regreso a casa estuvo marcado, inicialmente, por un cambio en la manera de pensar (Lc. 15:17-19).

En cuanto al cambio en la manera de sentir, la Biblia enseña que cuando se produce un verdadero arrepentimiento acontece una conmoción emocional en la persona. Nadie puede arrepentirse y seguir tan frió como una piedra (Mt. 26:75; 2ª Co. 7:9-10).

En cuanto al cambio en la forma de actuar, el arrepentimiento es la frontera entre una vida disipada y una vida consagrada a Dios, que da frutos dignos de arrepentimiento. Las Escrituras hacen gran énfasis en la verdad de que el verdadero arrepentimiento debe mostrarse por los hechos (Mt. 3:7-8; 7:21-23; 21:28-32; Lc. 6:43-45; Ap. 2:5).

Para que se produzca un arrepentimiento legítimo, deben presentarse los cambios en los tres aspectos señalados de manera simultánea. Si hay un cambio en las acciones, pero no en el pensamiento y en el sentir tan sólo se ha producido una reforma religiosa, no es una conversión. Si hay un cambio en los sentimientos, pero no en la actuación ni en la forma de pensar sólo se ha producido un remordimiento. Si hay un cambio en el pensamiento, pero no en el actuar o en el sentir solamente se ha producido una persuasión intelectual.

El arrepentimiento es un don de gracia que Dios concede de acuerdo a su libre voluntad (Hch. 5:31; 11:18; Ro. 2:4; 2ª Ti. 2:25). Pero, además, el arrepentimiento es una responsabilidad que Dios demanda de todo ser humano (Hch. 17:30). De manera que si alguna persona no se arrepiente resulta culpable de rebeldía ante Dios y reo de condenación; pero, si por el contrario, se arrepiente, debe alabar a Dios quien es el único que puede conceder la gracia de experimentar el arrepentimiento para vida.

LA JUSTIFICACION

Lucas 18:9-14

VERDAD CENTRAL: El hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley

INTRODUCCION: Justificación es el acto de declarar justa a una persona. Justificar, según la Biblia, no significa "Hacer" justo, sino que significa declarar que es justo. En la parábola que Jesús refirió encontramos que Dios declaró justo al publicano y no al fariseo que era un hombre moral. Esto nos conduce a un problema

EL PROBLEMA

Un pecador culpable no puede ser declarado justo Éxodo 23:7; Salmo 143:2; Job 25:4, Sin embargo, Dios declaró justo al publicano (V. 13-14), ¿Cómo puede Dios declarar justo a un pecador y además seguir siendo El mismo justo?

LAS OBRAS NO NOS JUSTIFICAN

Es obvio que las obras no nos justifican puesto que el publicano fue justificado sin hacer ninguna; en cambio, el fariseo que sí había hechos muchas no fue justificado. Por qué?, porque la ley sólo justifica a los que la guardan perfectamente Gálatas 3:10. Siendo el hombre imperfecto no puede guardar la ley cabalmente. Obviamente nadie se justificará por la ley de las obras. Gálatas 2:16

LA JUSTIFICACION ES POR FE

"De todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree". Hechos 13:39; Romanos 5:1; Gálatas 2:16. El publicano no tenía obras, pero tenía fe. La demostró con su humillación y dependencia de Dios.

BASES DE LA JUSTIFICACION

A. Dios nos mira sin pecado por que Cristo tomó nuestros pecados. Isaías 53:6; 11:1, Pedro 2:24
B. Dios nos mira como justos porque Cristo nos dio su justicia Filipenses 3:9; 2ª Corintios 5:21
C. Sobre esta base Dios puede declararnos justos sin dejar de ser él justo. Romanos 3:24-26

RESULTADOS DE LA JUSTIFICACION

Tenemos paz Romanos 5:1, somos hechos herederos Tito 3:7 salvos de la ira Romano 5:9, tenemos seguridad Romanos 8:33

APLICACION: Si deseamos ser justificados debemos creer y confiar en Dios. Todos podemos ser sujetos de la justificación pues la promesa es para "Todo aquel que cree" Hechos 13:39. Así, igual que el publicano, descenderemos a casa justificados.

LA REGENERACION

Juan 3:1-8

 

VERDAD CENTRAL:

La regeneración es un nuevo nacimiento necesario para gustar las realidades espirituales.

INTRODUCCION:

La palabra regeneración, como tal, aparece una vez en el nuevo testamento (Tit. 3:5); sin embargo la idea del nuevo nacimiento permea todo el mensaje del evangelio.

LA NECESIDAD DE REGENERACION

Jesús dijo a Nicodemo que "el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios."(V.3) ¿Porque tan imperiosa necesidad?

Porque la naturaleza humana es perversa
Porque el hombre se encuentra espiritualmente muerto:
Efesios 2:1; 1a. Juan 5:12
Porque en su estado natural el hombre no tiene acceso a lo espiritual Juan 3:5

LA FORMA EN QUE SE OPERA LA REGENERACION
Al entender la necesidad de la regeneración es natural que, al igual que Nicodemo, cualquiera pregunte:"Como puede un hombre nacer siendo viejo?" V.4

Por el poder del Espíritu Santo Juan 3:5; Juan 1:12-13; Juan 6:63
Por el poder de la palabra de Dios. En Juan 3:5 "agua" es símbolo de la palabra Santiago 1:18; 1a. Pedro 1:23
Por la fe. Gálatas 3:26; 1a. Juan 5:1

RESULTADOS DE LA REGENERACION
Se recibe una naturaleza espiritual Juan 3:6; 2a. Pedro 1:4.
Se recibe vida eterna Juan 6:63
Recibimos acceso a lo espiritual Efesios 2:13; Colosenses 1:13

EL CONFLICTO DEL CRISTIANO
A diferencia del incrédulo que sólo tiene la naturaleza carnal, el cristiano posee dos naturalezas: la carnal y la espiritual. Esto produce una lucha interna. Gálatas 5:17, el deber del cristiano es vencer la carne y andar en el espíritu, es decir de acuerdo a su naturaleza espiritual. Gálatas 5:16; Juan 3:8

APLICACION:
No permitamos que el viejo hombre prevalezca, venzámosle por medio del espíritu de oración y la dependencia de Dios.

LA SANTIFICACION

1ª Pedro 1:13-23

VERDAD CENTRAL: Nuestra responsabilidad cristiana es la de ser cada día más santos para uso y gloria de Dios.

INTRODUCCION: Santificar es "poner aparte" o "separar". Santificación es separar o consagrar algo para el servicio de Dios. La santificación del cristiano tiene tres aspectos:

SANTIFICACION POSICIONAL
Definición: Santificación de posición es el lugar que se tiene ante Dios; no es nuestro carácter. Dios nos separa para él; estamos ante sus ojos tan perfectos como Cristo, el cual es nuestra santificación. 1ª Corintios 1:2, 30.

Tiempo: En la conversión. Hechos 26:18. La santificación se recibe cuando creemos. 1ª Corintios 6:11, es entre el "lavamiento" y la "justificación".
Base: El sacrificio de Cristo. Hechos 10:10; hechos 13:12

SANTIFICACION PROGRESIVA
Definición: Se refiere a la lucha diaria que el creyente debe librar para separarse del pecado y acercarse a Dios.
Tiempo: Durante nuestra peregrinación en la tierra, ahora.
1ª Tesalonicenses 4:3-7; 2ª Timoteo 2:21; 2ª Corintios 6:17; 2ª Corintios 7:1.
Base: Por el ministerio de la palabra de Dios. Juan 17:17; Efesios 5:26.

SANTIFICACION PERFECTA
Definición: Por santificación perfecta se entiende el trabajo completo y final de Cristo en su segunda venida cuando quite de nosotros todo contacto de pecado y nuestra experiencia de santificación corresponda a nuestra posición de la misma.

Tiempo: En el rapto de la iglesia 1ª Juan 3:1-2; 1ª Tesalonicenses 3:13; 1ª Tesalonicenses 5:23.
Base: El poder de Dios. Judas 24; Filipenses 3:20-21

APLICACION: Puesto que nuestra responsabilidad presente es nuestra santificación progresiva, debemos esforzarnos por combatir los deseos pecaminosos y perfeccionar nuestra santidad en el temor de Dios.

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO

Hechos 1:4-8

VERDAD CENTRAL: "El bautismo del Espíritu Santo es una experiencia diferente a la conversión que nos llena de poder".

OBJECCIONES AL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO HOY
a. Se recibía solamente por la imposición de manos de los apóstoles. Refutación: Hechos 9:17.
b. Las lenguas que se hablaban eran idiomas humanos. Refutación: 1ª Corintios 13:1
c. Las lenguas cesarán 1ª Corintios 13:8. Refutación: Ciertamente cesarán pero hasta la venida de Cristo, lo perfecto 1ª Corintios 13:10-12

LO QUE ES EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO
a. Es una experiencia diferente a la salvación: Juan 20:22 y hechos 1:4-5. Hechos 8:12 con Hechos 8:14-17. Hechos 9:8-9 con Hechos 9:17
b. Es una capacitación de poder Hechos 1:8

EVIDENCIA EXTERNA DEL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO
El hablar en otras lenguas. Hechos 10:45-46

RESULTADOS DE RECIBIR EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO
a. Nos capacita para testificar, Lucas 24:46-49; Hechos 1:8
b. Nos capacita para hacer señales Marcos 16:16-18
c. Nos libra de temores. La experiencia de negación de Pedro y su posterior valentía al recibir el bautismo con poder.

PARA RECIBIR EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO
a. Creer que es un regalo de gracia que debe ser recibido por fe Hechos 2:39
b. Desbordarse en alabanza
c. pronunciar las lenguas que El Espíritu Santo inspire.

APLICACION: Puesto que nos da tan grande promesa de poder, vayamos a Dios para recibir por su misericordia este regalo de amor que tanto necesitamos en esta época decisiva

LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO

1ª Corintios 12:7-11

VERDAD CENTRAL: "Los dones de revelación son aquellos por los que Dios comparte su conocimiento con la Iglesia".

INTRODUCCION: Existe diferencia entre los dones del Espíritu Santo y las habilidades de los hombre. Un don es aquel que sólo puede ser ejecutado por una intervención sobrenatural de Dios. Ejemplo: Hablar en Lenguas, Sanidades, Profecía. Una habilitación son aquellas capacidades que se pueden ejercitar, sin una participación sobrenatural de Dios, y que aún las poseen los incrédulos, ejemplo: El canto, el administrar, el servir. No se debe confundir las habilidades con los dones. Para facilitar el estudio de los dones del Espíritu, estos se clasifican en tres grupos: Dones de Revelación, Dones de Palabra y Dones de Poder.

DONES DE REVELACION:
Los dones de Revelación son aquellos que Dios, utiliza para revelar a su Iglesia, un conocimiento que sólo Él posee.

Los dones de revelación son:
a. Palabra de Ciencia
b. Palabra de Sabiduría
c. Discernimiento de Espíritus

PALABRA DE CIENCIA:
Es aquel Don por el cual Dios comunica milagrosamente a la persona que lo posee un conocimiento de sucesos pasados o presentes. Hechos 5:3; 9:10-11; 10:19-20

PALABRA DE SABIDURIA:
Es aquel Don por el que Dios comunica sobrenaturalmente a la persona que lo posee, el conocimiento de hechos que se verificarán en el futuro. Hechos 11:28-30; 21:10-11; 27:23-24

DISCERNIMIENTO DE ESPIRITU:
Es aquel Don por el que Dios da a conocer sobrenaturalmente a una persona que tipo de poder es el que actúa en una situación dada: Hechos 16:16-18

APLICACION: La escritura nos dice que "Procuremos los mejores dones". 1ª Corintios 14:31, por lo tanto, si alguien siente inclinación por algún don de Revelación, Dios se lo dará si lo pide con fe.

DONES DE PALABRA O INSPIRACION

1ª corintios 14:21-32

VERDAD CENTRAL "Los dones de Palabra son aquellos por los que Dios comunica un mensaje verbal a su Iglesia".

INTRODUCCION: Los dones de Palabra son más comunes en la Iglesia, porque son los que aportan mayor edificación a la congregación. Los dones de Palabra son tres: Géneros de lenguas, Interpretación de lenguas y profecía.

GENEROS DE LENGUAS
Es aquel don por el que Dios entrega a la Iglesia un mensaje en otra lengua para ser interpretado.
Existe diferencia entre el hablar lenguas como evidencia de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo y el don de lenguas:

a. El don de lenguas tiene una interpretación, la evidencia del Bautismo del Espíritu Santo no la tiene.
b. El ejercicio del don de lenguas es breve para dar lugar a la interpretación, la evidencia puede prolongarse indefinidamente.
c. El sentido de porqué Dios entrega un mensaje en lenguas desconocida se encuentra en 1ª Corintios 14:22

INTERPRETACION DE LENGUAS
Es aquel don por el que Dios otorga a su Iglesia la interpretación del mensaje en lenguas al idioma local.
Las lenguas y la interpretación son dones necesariamente complementarios. 1ª Corintios 14:27-28
No se trata de una traducción, sino de una interpretación.
La misma persona que entrega un mensaje en lenguas puede ofrecer la interpretación 1ª Corintios 14:13
PROFECIA
Es aquel don por el que Dios da a la congregación un mensaje en el idioma de la localidad.
Fines de la profecía: 1ª Corintios 14:3
Es un don para la Iglesia, no para los incrédulos 1ª Corintios 14:22

ORDEN PARA EL EJERCICIO DE LOS DONES DE PALABRA
1ª Corintios 14:27-32
1ª corintios 14:37-40

LOS DONES DE PODER

1ª Corintios 12:7-11

VERDAD CENTRAL: "Los Dones de Poder son aquellos, por los cuales Dios realiza sus obras sobrenaturales en la Iglesia".

INTRODUCCION: Los Dones de Poder son menos frecuentes en la Iglesia debido a su mismo carácter milagroso; si se ejercitará muy frecuentemente, los milagros dejarían de ser milagros para volverse rutina diaria. Los Dones de Poder siempre van acompañados de un Don de Revelación. Los Dones de Poder son: Dones de Sanidad, Operación de Milagros y Fe.

DONES DE SANIDAD
El Don de Sanidad, es aquel por el cual Dios cura un cuerpo enfermo de manera sobrenatural, y sin la intervención de ningún medio.
Para que se produzca una Sanidad, primero debe haber una Revelación. Esta última siempre llega por medio de un Don de Revelación, Hechos 3:1-7; 9:34; 14:8-10
El Don de Sanidad, no opera a voluntad del que lo posee, si no según la voluntad de Dios. 2ª Timoteo 4:20

OPERACION DE MILAGROS.
Es aquel Don por el que Dios altera una ley natural, para favorecer sus propósitos. Hechos 8:39-40; 12:7-10

DON DE FE
El Don de Fe, es aquel por el que Dios provee a una persona, la fe suficiente para creer lo imposible.
Mateo 17:20
Siendo la Fe, la fuente de toda bendición de Dios, quien posee este Don poseerá cualquier otro.
La Fe además de obras sobrenaturales también lleva a otras virtudes cristianas como la mencionadas en Hebreos 11:32-38.

APLICACION: Puesto que la Biblia nos dice que "procuremos los Dones mejores", si sentimos la inclinación por alguno de los Dones de Poder, si lo pedimos a Dios, él nos lo dará para beneficio de su Iglesia.

LA SANIDAD DIVINA

La enfermedad es una de las muchas plagas que cayeron sobre la raza humana a causa del pecado.
Dios no es el autor de la enfermedad; todo lo contrario, él es la fuente de salud. En las Escrituras Dios se llama a sí mismo "El Sanador" (Ex. 15:26), de dónde se deduce que todo aquello que conduzca a la recuperación de un cuerpo enfermo es producto de la gracia de Dios.

Existen dos maneras en que Dios otorga la salud a los cuerpos enfermos:

Sanidad Indirecta: Es aquella en la que Dios sana a través de medios. La ciencia médica es uno de los medios más avanzados y especializados que Dios ha otorgado para la recuperación de los enfermos. En las Escrituras encontramos que Dios remitía al uso de medios con el fin de aliviar enfermedades (2ª Re. 20:7-8; 1ª Ti. 5:23).

Sanidad Directa: Es aquella en donde Dios sana directamente, sin la intervención de medio alguno. La sanidad directa se ofrece sobre la base del sacrificio de Cristo (1ª Pe. 2:24) y es parte de la proclamación de las buenas nuevas (Mr. 1:40-42; Hch. 4:29-30).

Dentro de la sanidad directa hay dos maneras que Dios usa para otorgar la salud. La primera, es la sanidad instantánea, es decir, aquella que se recibe de manera inmediata (Mr. 1:40-42). La segunda, es la sanidad progresiva, aquella en que Dios va otorgando la sanidad poco a poco (Mr. 8:22-25).

SATANAS Y LOS DEMONIOS

Dios no creó a Satanás tal y como lo conocemos en la actualidad, como un ser perverso y mentiroso, la Biblia nos enseña que antes de la creación del hombre era "el sello de la perfección, lleno de sabiduría y acabado de hermosura". Este querubín corrompió su naturaleza al aspirar a una posición que Dios no le había otorgado (Isaías 14:12-15). En su rebelión, Lucero arrastró tras sí a la tercera parte de los seres angelicales (Apocalipsis 12:3-4). De esta manera, el Querubín Protector llegó a convertirse en Satanás y los ángeles caídos en demonios. Una parte de estos demonios se encuentran prisioneros (Jud. 6) y serán liberados en el Período de la Gran Tribulación (Apocalipsis 9:1-11), sin embargo, otra parte de demonios quedó en libertad y se mueven actualmente en los aires. Ellos son las huestes espirituales de maldad contra las que el cristiano batalla (efesios 6:12).
En la batalla espiritual, Satanás y los demonios anteponen al cristiano diferentes tipos de lucha; algunas de ellas son las siguientes:

TENTACIONES: Si bien la naturaleza humana es lo suficientemente perversa como para ofrecer al hombre toda clase de tentaciones (Mateo 15:19); no obstante, no se puede dejar de lado el hecho de que Satanás también puede tentar, es decir, inducir al mal (Mateo 4:1; 1ªTs. 3:5).

OPOSICIONES: Se presentan cuando Satanás ofrece una tenaz resistencia al avance de la causa del evangelio (Lc. 8:12; Hch. 13:10; Ap. 2:10).

INFLUENCIAS: Se producen cuando Satanás llena el corazón de los hombres hasta el punto de la obsesión (Jn. 8:44; 13:2; Hch. 5:3).

POSECIONES: Tienen lugar cuando uno o más demonios entran en el cuerpo de una persona para poseerla. La posesión puede reconocerse porque cuando ocurre, la personalidad de la víctima es anulada y sustituida por el carácter perverso del maligno (Mr. 5:9).

Las posesiones diabólicas no pueden darse en un cristiano verdadero (1 Jn. 4:4, 5:18), pues el tal es un hijo de Dios, su cuerpo es propiedad divina (1 Co. 6:20) y templo del Espíritu Santo (1 Co. 6:19).

Para todas esas formas de ataque satánico Dios ha concedido la victoria a sus hijos (Lc. 10:17-20), sobre la base del sacrificio de Cristo (Col. 2:15). Ante una perturbación diabólica de cualquier tipo al creyente puede ejercer, en oración, la autoridad que Dios le ha encomendado para destruir las obras del diablo (1 Jn. 3:8).

En cuanto a las personas poseídas por demonios Cristo continúa en el presente ejerciendo su autoridad para expulsarlos. El cristiano ha sido comisionado para echar fuera demonios (Mr. 16:17) y debe hacerlo invocando, con la autoridad el Espíritu Santo, el nombre de Jesús para ordenar a los demonios salir de sus víctimas (Hch. 16:18).

LOS MINISTERIOS

Efesios 4:11-16

VERDAD CENTRAL: "Los cinco Ministerios primarios es para la Iglesia de todos los tiempos, hasta que sea raptada."

INTRODUCCION: En la Iglesia de Jesucristo existen muchos Ministerios (Privilegios), pero solamente cinco son los llamados primarios, estos son los mencionados en Efesios 4:11, éstos cinco Ministerios no fueron dignidades ideadas por el hombre, si no que fueron funciones establecidas por el mismo Señor. Efesios 4:11, el propósito de los Ministerios primarios, es la edificación de la Iglesia. Efesios 4:12-16, la duración de los Ministerios es hasta la venida del Señor.

APOSTOL
El apóstol es un mensajero que es enviado a predicar el evangelio. en su predicación funda nuevas congregaciones y genera nuevos ministerios. Estos ministerios reciben la cobertura del apóstol pues reconocen la ascendencia espiritual del mismo. Además de los doce Apóstoles del Cordero, hubo otros apóstoles Hechos 14:14. Evidencias de un verdadero apóstol: Señales 2ª Corintios 12:12. Excito ministerial 1ª Corintios 9:1-2.

PROFETAS
Son aquellos hombres dotados de dones de revelación que operan en ellos con especial frecuencia. No es lo mismo poseer el don de Profecía y poseer el ministerio de Profeta. El profeta es un ministro itinerante que es reconocido en un área apostólica determinada Hechos 11:27-28. El profeta, con todo y ser un ministro está sujeto a un Pastor en su Iglesia local; aunque su ministerio puede ejercerlo en todas las iglesias que corresponden a la misma área apostólica. Las evidencias de un verdadero ministerio de Profeta es que todas sus revelaciones son Bíblicas y reciben su debido cumplimiento.

EVANGELISTAS
Es el portador de las buenas nuevas. Hechos 8:4-5. Gozan de un respaldo sobrenatural especial. V. 6-7. Su enseñanza es limitada al mensaje de salvación. V. 5, 14. Las evidencias de un verdadero ministerio de evangelista son las conversiones masivas y la frecuencia de operación de los dones de poder

PASTORES
Son aquellos encargados de las iglesias locales. Todo Pastor está sujeto a un apóstol. Su función es tanto evangelizadora como de edificación. Es el eje de la iglesia local. Apocalipsis 2:1, 8, 12, 18. El Pastor puede delegar personas de confianza a algunas de sus responsabilidades. La evidencia de un verdadero Pastor es la salud espiritual de la congregación

MAESTROS
Son aquellos enseñadores de la Palabra que han alcanzado en ella una profundidad especial. Casi siempre todo maestro es a la vez un Pastor. La evidencia de un ministerio de Maestro es su apego a las Escrituras y la facilidad con que da a entender las Doctrinas Bíblicas.

LA ORGANIZACION DE LA IGLESIA LOCAL

Filipenses 1:1

INTRODUCCION: Dios ha señalado en su Palabra la manera en que su iglesia debe estar organizada. Si realmente deseamos estar en el orden Divino, debemos rechazar toda aquella forma de organización que no esté de acuerdo con el ejemplo de la Biblia.

PASTOR
Según la Palabra de Dios, el Pastor quien es también un Anciano de la iglesia, es el responsable ante Dios por la salud espiritual de la iglesia, Hebreos 13:17 a la vez que es el responsable ante Dios, posee la autoridad espiritual para determinar la Doctrina y la conducta que debe seguir la congregación, amparándose en la Biblia.

LOS ANCIANOS
Son los colaboradores inmediatos del Pastor y quienes comparten con él, la carga espiritual por la congregación. Los Ancianos de la iglesia son elegidos por el Pastor Hechos 14:23; Tito 1:5, de acuerdo a las necesidades de cada congregación. Funciones de los Ancianos: Gobernar la iglesia. 1ª Timoteo 5:17. Esto incluye la administración de las finanzas de la iglesia y la asignación del salario del Pastor. Ser ejemplos de la grey 1ª Pedro 5:1-3. Requisitos de los Ancianos: 1ª Timoteo 3:1-7; Tito 1:7-9.

LOS DIACONOS
La función de los diáconos no es de autoridad sino de servicio Hechos 6:1-3. Los diáconos son elegidos por la congregación. Hechos 6:3, pero deben llevar el visto bueno de los ancianos. Hechos 6:5-6.
Requisitos de los diáconos: Hechos 6:3; 1ª Timoteo 3:8-10, 12.
Aunque en el libro de los Hechos no se habla de su origen, es claro que en la iglesia primitiva también existieron las diaconisas. Romanos 16:1-2. Estas tenían las mismas atribuciones que los diáconos en aquellas tareas que eran más convenientes ser realizadas por mujeres.

LOS SANTOS
Finalmente, se encuentran los miembros de la iglesia, quienes son todos aquellos que por el nuevo nacimiento han llegado a ser hijos de Dios. De éstos es de dónde surgirán los elementos para las dignidades antes mencionadas

EL BAUTISMO EN AGUA

Romanos 6:1-6

VERDAD CENTRAL: "El bautismo es una identificación del Cristiano con Cristo, en su muerte, sepultura y resurrección".

INTRODUCCION: Las ordenanzas de la iglesia son dos: El Bautismo en Agua y la Cena del Señor. Se les llama ordenanzas porque fueron una orden que Jesús emitió para que su iglesia la obedeciera. Las ordenanzas no imparten una gracia en base a su forma externa, sino sólo cuando el creyente las práctica con Fe.
Las ordenanzas son una ilustración de realidades espirituales que nos ayudan a comprenderlas por medio de símbolos externos y visibles.

SIGNIFICADO DEL BAUTISMO.
El significado del bautismo en agua es triple:

a. Simboliza la muerte del creyente al pecado. Romano 6:3
b. Simboliza la sepultura del creyente al mundo. Romano 6:4; Colosenses 2:12
c. Simboliza la resurrección del creyente a una nueva vida Romano 6:4-5; 6-11

LA NECESIDAD DEL BAUTISMO
Jesús estableció que todo aquel que se convierta debía ser bautizado. Aunque el bautismo no es necesario para la salvación, si es necesario para tener comunión completa con Dios.

LA FORMA de bautismo debe ser realizado por inmersión, pues sólo esta forma da una idea real de su simbolismo de sepultura al pecado. Hechos 8:38; Juan 3:23; Mateo 3:16. La fórmula para el bautismo es la establecida por Cristo en Mateo 28:19.

EL TIEMPO DEL BAUTISMO
La Biblia no declara cuanto tiempo hay que esperar, después de la conversión, para ser bautizado en agua. Sin embargo hay muchos pasajes que nos enseñan que el bautismo debe ser realizado tan pronto como pueda. Hechos 2:41; 8:35-38; 9:17-18; 10:47-48; 16:32-33.

APLICACION: Si el bautismo es necesario para tener una comunión completa con Dios, es importante que hagamos esfuerzos para cumplir con esa ordenanza de Dios.

LA SANTA CENA

1ª Corintios 11:23-29

VERDAD CENTRAL: "La Santa Cena es un recordatorio de los sufrimientos de Cristo para redimir a su Iglesia".

INTRODUCCION: La Santa Cena o Cena del Señor es otra de las ordenanzas de la Iglesia. Al igual que el bautismo en agua, tiene como propósito ilustrar al creyente verdades espirituales a través de símbolos externos.

DESCRIPCION DE LA SANTA CENA
La Santa Cena es aquella ceremonia que consiste en que un grupo de hijos de Dios, se reúnen para participar del pan y del jugo de la vid, como una recordación de los padecimientos de Cristo. Primero se come del pan recordando las palabras que Jesús dijo a sus discípulos, cuando les ministro la primera Santa Cena. Después se bebe de la copa haciendo memoria de la sangre redentora.

SIGNIFICADOS DE LA SANTA CENA
a. Es un recordatorio de los padecimientos de Cristo. 1ª Corintios 11:23-25, el pan es un símbolo del cuerpo de Cristo y la copa es un símbolo de su sangre.
b. Es un anuncio al mundo de la muerte de Cristo y su valor 1ª Corintios 11:26
c. Es un símbolo de la unidad del cuerpo de Cristo. 1ª Corintios 10:16-17

REQUISITOS PARA PARTICIPAR DE LA SANTA CENA
a. Ser un cristiano nacido de nuevo
b. Estar en comunión con Dios. Esto incluye el ser bautizado en agua como parte de la obediencia a los mandamientos de Dios, además se necesita estar en comunión con Dios 1ª corintios 10:16-17

BENDICIONES QUE APORTA LA PARTICIPACION EN LA SANTA CENA.
Por ser un acto de obediencia a Dios, la Santa Cena fortalece nuestra comunión con Dios y así recibimos todos los beneficios que se desprenden de tener un acercamiento a Dios.

APLICACION: Siendo la Santa Cena, una ordenanza dada por parte de Dios a su Iglesia, es necesario que cumplamos todos los requisitos necesarios para participar de ella y gozar así de una comunión completa con Dios.

LA ORACION

Lucas 18:1-7

VERDAD CENTRAL: "La oración es uno de los privilegios mas grandes con que cuenta el cristiano para su peregrinación"

INTRODUCCION: Dios habla a su pueblo, principalmente por la Biblia, los cristianos hablan a Dios por la oración.

REQUISITOS PARA RECIBIR RESPUESTA A LA ORACION
a. Fe. Santiago 1:5-7
b. De acuerdo a la voluntad de Dios 1ª Juan 5:14
c. Con limpia conciencia Salmo 66:18; Proverbio 28:9, 1ª Juan 3:22-23
d. Con fervor Santiago 5:17 Compárese con Mateo 6:7
e. Con perseverancia Lucas 18:1-7

DIFERENTES TIPOS DE RESPUESTA A LA ORACION
a. Cuando no hay Santiago 4:3. En este caso hay que realizar un examen de los requisitos anteriores y corregir la deficiencia.
b. Inmediatas. Isaías 65:24
c. Se retrasan. Como el caso de Job; su respuesta no fue tan inmediata como hubiera deseado. Cuando Dios se retrasa es porque no solamente quiere darnos lo que pedimos sino que desea aleccionarnos durante la espera.
d. Se recibe algo diferente a lo que se pedía 2ª Corintios 12:7-9

TIPOS DE ORACION
a. Con entendimiento 1ª Corintio 14:14-15
b. Con lenguas. 1ª Corintios 14:4; 14; Romanos 8:26-27
c. Con gemidos y lágrimas Romanos 8:26; Hebreos 5:7

APLICACION: Siendo la oración la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios, no deberíamos descuidarnos de tan sagrada ocupación.

EL AYUNO

Mateo 9:14-15

VERDAD CENTRAL: "El ayuno es aquel ejercicio espiritual que consiste en la abstinencia total o parcial de alimentos y que es acompañada de períodos especiales de oración"

INTRODUCCION: El ayuno es una práctica que Jesús mismo dijo sería para su Iglesia de este tiempo, entre su ascensión y su regreso en gloria, Mateo 9:14-15. el que Jesús diera instrucciones sobre cómo ayunar Mateo 6:16-18. Constituye una prueba más de que el ayuno es para la Iglesia en este período de la gracia. Veamos entonces, cómo obedecer a Dios estudiando los diferentes tipos de ayunos:

EL AYUNO PARCIAL
Consiste en la abstinencia de tan sólo algunos alimentos. Deuteronomio 10:2-3. Se puede hacer un ayuno parcial tomando solamente jugo de frutas frescas. Por no haber una abstinencia total de alimentos, el ayuno parcial puede prolongarse casi indefinidamente, dependiendo que tan parcial sea y de la constitución de la persona.

EL AYUNO NATURAL
Es donde hay una abstinencia total de alimentos. Solamente se bebe agua, la cual no rompe el ayuno pues no contiene ningún alimento Mateo 4:2
Este ayuno es el más practicado. No tiene una duración definida. Todo depende de la necesidad del que lo presenta. Se acostumbra por lo general, hacerlo de doce horas de duración. El ayuno judío duraba veinticuatro horas. Todo depende de la necesidad del que lo ofrece. También se puede hacer varios ayunos seguidos, es decir entregando cada noche. Además se puede hacer un ayuno de varios días, sin entregar, en este caso el máximo recomendable es de cuarenta días.

EL AYUNO TOTAL
Consiste en abstención tanto de alimentos como de agua. Hechos 9:8-9, el máximo recomendable es de tres días.

GENERALIDADES
a. Para que un ayuno sea completo debe ir acompañado de oración especial y abundante. De otra manera sería solamente pasar hambre.
b. Se puede ayunar en días de trabajo, toda vez se pueda reservar tiempo especial y extra para la oración.
c. Hay que evitar el sensacionalismo o la imposición de nuevos récords. Lo determinante es ser movidos siempre por la necesidad espiritual. No por la exhibición.

EL MATRIMONIO

Mateo 19:3-9

VERDAD CENTRAL: "Cuando el matrimonio se vive de acuerdo a la Palabra de Dios, siempre resulta en una bendición."

INTRODUCCION: El matrimonio es una institución divina establecida desde la creación. Se entiende como una relación de carácter indisoluble entre un hombre y una mujer.

PROPOSITOS DEL MATRIMONIO
a. Contribuye a una ayuda mutua Génesis 2:18
b. Asegura la multiplicación de la raza por generación legítima, génesis 1:27-28
c. Previene la impureza 1ª Corintios 7:2,9

CONDICIONES PARA EL MATRIMONIO
a. No es lícito para ningún hombre tener más de una esposa, Mateo 19:5 "Por esto dejará el hombre padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne".
b. Los cristianos deben casarse sólo en el señor, 2ª Corintios 6:14.
c. No puede haber un matrimonio dentro de los grados de consanguinidad o afinidad prohibidos en la Palabra de Dios Levíticos 18

RAZONES PARA LA DISOLUCION DEL MATRIMONIO
a. Por causa de muerte Romanos 7:2. En este caso es lícito para la parte sobreviviente casarse de nuevo si lo desea Romanos 7:3; 1ª Corintios 7:39
b. Por causa de infidelidad Mateo 19:19. En este caso la parte inocente puede promover su divorcio y después de éste, puede casarse con otra persona, como si la primera hubiera muerto. Deuteronomio 24:1-2
c. Por deserción obstinada 1ª Corintios 7:15. En este caso hay lugar tan sólo a una separación, no disolución. A menos que el extraviado incurra en infidelidad.

APLICACION: En vista de que los distintos aspectos del matrimonio están señalados en la Palabra de Dios, vivamos de acuerdo a esas instrucciones y gozaremos del propósito de Dios en el matrimonio.

EL CRISTIANO Y EL ESTADO

Con el fin de reprimir la perversidad de los hombres, Dios ha colocado gobernantes sobre las naciones (Dn. 4:31-32, 35). Para que cumplan con su cometido, Dios ha concedido a los gobernantes el uso de la fuerza para establecer la justicia (Gn. 9:5-6).

Puesto que las autoridades son una institución divina el creyente le debe ciertas obligaciones.
En primer lugar, el creyente tiene que sujetarse a toda ley (Rom. 13:1-2; Tit. 3:1; 1ª Pedro 2::13-14).

Segundo, el creyente debe respetar a los gobernantes y a los que están en eminencia (Ex. 22:28; Hch. 23:5).

Tercero, el creyente debe pagar sus impuestos con el fin de asegurar la subsistencia del Estado (Rom. 13:6-7).

Cuarto, el creyente debe orar por sus gobernantes (1ª Ti. 2:1-2).

La sujeción del cristiano a los gobernantes se limita a lo justo y a lo que es acorde a la palabra de Dios. En caso que los gobernantes promulgaran leyes u órdenes que son contrarías a la voluntad de Dios expresada en la Biblia, el creyente no está obligado a obedecer en semejante caso (Hch. 4:19; 5:29). No obstante, en tal situación, la resistencia del cristiano debe ser pasiva teniendo presente que con su negativa acareará la venganza de los gobernantes. En todo caso, él habrá actuado de acuerdo a su conciencia y sabrá que lo que hizo fue en obediencia a la Palabra de Dios.

EL DIEZMO

Hebreos 7:4-10

INTRODUCCION: El diezmo es la entrega que se hace a Dios de la décima parte de los ingresos que una persona tiene. Dios promete bendiciones de provisión para que así lo hagan.

SIGNIFICADO DEL DIEZMO
Es una expresión de gratitud por bendiciones recibidas, 1ª Génesis 14:18-20. Es un reconocimiento del sacerdocio Números 18:21

JESUS RATIFICO LA PRACTICA DEL DIEZMO
Mateo 23:23

EL DIEZMO ES UNA ENSEÑANZA TAMBIEN DEL NUEVO PACTO
El sacerdocio de Melquisedec es el mismo para Abrahán como para la Iglesia. Por tanto, si bajo ese sacerdocio Abrahán diezmo, también debe hacerlo la Iglesia. Hebreos 7:8

CONDICIONES PARA EL PAGO DE LOS DIEZMOS
Al igual que con cualquier otro aspecto de las obligaciones cristianas, el pago de los diezmos debe hacerse con corazón espontáneo, no por obligación. Malaquías 3:8, 2ª Corintios 9:7

PROMESAS PARA EL QUE DIEZMA
Malaquías 3:10-12; Lucas 6:38; 2ª Corintios 9:6-7

EL ESTADO DE LOS MUERTOS

Al estado de los muertos se le llama también el estado intermedio porque la muerte es el período que media entre la vida física y la vida de resurrección.
La muerte física se produce en el momento en que el alma se separa del cuerpo va al polvo, de donde fue tomado, y el alma pasa al estado intermedio.

Para comprender lo que sucede en el estado intermedio, es importante establecer las sustanciales diferencias que se han producido en él a partir de la muerte y resurrección de Cristo.

Antes de la muerte de Cristo. El estado de los muertos fue descrito por el Señor Jesús en su relato del rico y lázaro (Lc. 16:19-31). En esta porción se establece que después de la muerte las almas de los muertos son conducidas a un lugar llamado Hades (v. 23). Este lugar, situado en el centro del planeta tierra, estaba dividido en dos secciones separadas por un abismo (v. 26). La parte superior del Hades se llamaba "Seno de Abrahán" o "paraíso" v. 22); éste era un lugar de consuelo donde reposaban las almas de los justos (v. 25). La parte inferior era llamada solamente "Hades" y era un lugar de tormento donde eran arrojadas las almas de los injustos (v. 23).

Es importante también notar en este relato que las almas de los muertos continúan en completa conciencia. Pueden reconocerse entre ellas (v. 23). Poseen sensibilidad (v. 24). Pueden comunicarse (v. 24). Recuerden sus vidas en la tierra (v. 25). Recuerden sus familiares que todavía están con vida. (v. 27-28).

Durante la muerte de Cristo. Cuando el Señor Jesús murió en la cruz, su cuerpo fue sepultado; pero, su alma descendió al Hades (Hch. 2:31), al lugar de consuelo, donde estaban las almas de los justos (1ª Pedro 3:18-19). El propósito de descender al Hades era el de llevar a las almas de los justos la buena nueva de que las promesas de redención habían sido cumplidas en él. Otros pasajes que demuestran el descenso de Cristo al Seno de Abrahán o paraíso son Mateo 12:40; Lucas 23:43; Efesios 4:9-10.

Cuando el Señor Jesús resucitó de entre los muertos se llevó consigo las almas de los justos que durante los siglos anteriores habían guardado su llegada en el Seno de Abrahán (Ef. 4:8-10).

Después de la resurrección de Cristo. Al ascender a lo alto, Jesús trasladó el Paraíso hasta el tercer cielo (2ª Co. 12:2-4). Los injustos fueron dejados en el Hades que continúa estando en el centro de la tierra y es el lugar en donde son depositadas las almas de los incrédulos en la actualidad. Cuando una persona muere en sus pecados, su alma es llevada al Hades en donde es atormentada hasta que llegue el día del Juicio Final (Ap. 20:13).

En cuanto a los justos, cuando mueren, sus almas son llevadas de inmediato a la presencia del Señor, al Paraíso (2ª Co. 5:6-8; Fil. 1:21-24).

La razón por la que antes de la muerte de Cristo las almas de los justos no pasaban a la presencia del Señor de inmediato, como suceden en el presente, era que la sangre que quita el pecado del mundo no había sido derramada; pero, cuando Cristo murió, descendió a dar la buena nueva a los justos, los tomó con él al tercer cielo y allí está recibiendo a todos los que duermen en él. Su sacrificio ha hecho toda la diferencia.

EL RAPTO O ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA

En el retorno de Cristo a la tierra habrá dos apariciones: La primera para arrebatar a su iglesia y, la segunda, para establecer su Reino Milenial. Ambas apariciones están separadas por un período de siete años y poseen características muy diferentes.

La primera aparición o Rapto de la iglesia es inminente y ha de ocurrir de manera sorpresiva. En 1ª Tes. 4:15-17 se nos ofrece una breve descripción de lo que sucederá en ese día:
a. Cristo descenderá de los cielos.
b. Resucitarán los muertos en Cristo (v. 16).
c. Los creyentes que están con vida serán arrebatados juntamente con los que hayan resucitado.
d. Todos juntos recibirán al Señor en el aire (v.17). Jesús no posará sus pies sobre la tierra.

En 1ª Co. 15:51-53 se describen otros sucesos que sucederán el día del Rapto:
a. Será tocada la trompeta que anunciará el levantamiento de la iglesia.
b. Los muertos en Cristo resucitarán con cuerpos incorruptibles. Es la primera resurrección (1ª Co. 15:20-23).
c. Los creyentes que están con vida experimentarán la glorificación de sus cuerpos para recibir uno semejante al de los resucitados (Fil. 3:20-21).

Otro elemento digno de ser considerado como parte del día del Rapto es que el Espíritu Santo se irá de la tierra junto con la iglesia (2ªTs. 2:7).

Los objetivos que Dios persigue con el Rapto de la iglesia son:
Primero, desposar a su Hijo con la iglesia y celebrar las bodas del Cordero (Ap. 19:7-9);
Segundo, librar a su iglesia de la Gran Tribulación cuyo inicio, posterior al Rapto, queda establecido en 2ªTs. 2:7-12.

Algunas de las características del Rapto son:
a. No será visible al mundo (1 Ts. 5:2; Ap. 16:15). Igual que el ladrón, el mundo no le verá. Notarán la desaparición de los santos; pero, no creerán.
b. Será instantáneo (1ª Co. 15:51-52).
c. Será inesperado (Mt. 24:42-44, 25:13; Mr. 13:32-33).
d. Será selectivo, en el sentido de que únicamente serán arrebatadas aquellas personas que hayan experimentado una sincera conversión y un nuevo nacimiento (2da Pedro 2:9; Ap. 3:10).

EL TRIBUNAL DE CRISTO

Cuando la iglesia sea raptada se realizará el Tribunal de Cristo (Mt. 16:27; Ap. 22:12), en el cual, serán juzgadas las obras del creyente. El juez en este Tribunal será el Señor Jesús (2ª Co. 5:10) y la finalidad del juicio es la de determinar si un creyente merece recibir o no algún galardón

El pasaje de la Biblia que más extensamente habla sobre el Tribunal de Cristo es 1ª Corintios 3:8-15. En este pasaje podemos notar las siguientes enseñanzas importantes:

a. Los ministros del evangelio han de ser juzgados no sólo con respecto a su vida privada sino también con respecto a la manera en que ejercieron su ministerio (v. 8-9). Compárese con hebreos 13:17.
b. Cada creyente será juzgado de acuerdo al papel que Dios le confió dentro de su obra (v. 10-11).
c. Las obras del creyente pueden ser buenas (oro, plata, piedras preciosas) o malas (madera, heno, hojarasca). Cristo será quien determine si las obras son buenas o malas (v. 12) y lo hará no solamente por las obras en sí, sino por los motivos que las condujeron (1a. Corintios 4:5).
c. Las obras del creyente serán probadas de acuerdo a la norma divina. Así como el fuego demuestra la eficiencia de un material, el fuego escudriñador de Dios probará la obra de cada creyente (v. 13). Las obras que resulten aprobadas serán recompensadas (v. 14).
d. Aquellos creyentes cuyas obras no resulten aprobadas no recibirán ningún galardón; no obstante, ellos serán siempre salvos pues su salvación no depende de sus obras sino de los méritos de Cristo (v. 15).

En la Biblia se habla de diferentes galardones que Dios dará; entre ellos, se mencionan las coronas que se otorgan por méritos específicos:

a. La Corona de Vida para el que soporta las pruebas (Stg. 1:12; Ap. 2:10).
b. La Corona de Justicia para los que aman la venida del Hijo de Dios. (2a. Ti. 4:8).
c. La Corona de Gloria para los ministros fieles (1a. P. 5:4).

Puesto que los galardones son recompensas que se reciben de acuerdo a las obras del creyente, es necesario recordar que si el cristiano descuida su conducta puede perder los galardones a que se halla hecho acreedor en el pasado (2a. Jn. 8).

LA GRAN TRIBULACION

La Gran Tribulación es un período de aflicción sin precedentes que vendrá sobre todos los moradores de la tierra (Ap. 3:10); pero, en especial, sobre Israel (Jer. 30:7).

La gran Tribulación tendrá una duración de siete años (Dn. 9:27). Este período estará dividido en dos partes de tres años y medio cada una. Los primeros tres años y medio serán de paz aparente y los segundos de gran aflicción y juicio.

Los eventos más importantes que sucederán durante La Gran Tribulación son los siguientes:

a. Aparición de la Bestia o Anticristo (2ª Ts. 2:7-10; Ap. 13:1-4).
b. Aparición del Falso Profeta (Ap. 13:11-14).
c. La Bestia establece pacto de amistad con Israel (Dn. 9:27). Israel le recibe como su fuese el Mesías. Paz aparente.
d. A la mitad del período de Gran Tribulación, se le impide la entrada a Satanás al cielo (Ap. 12:10-12).
e. Con gran ira Satanás otorga gran autoridad a la Bestia y se desatan los días difíciles de la Gran Tribulación. El pacto con Israel es anulado (Dn. 9:27). Israel es invadido y la Bestia profana el templo sentándose en el templo de Dios para ser adorado como Dios (Dn. 7:24-25; 2ª Ts. 2:4).
f. Se inicia la persecución contra el pueblo judío y contra los que conservan el testimonio de Jesucristo (Ap. 13:5-8).
g. Son eliminadas dos terceras partes del pueblo judío (Zac. 13:8-9).
h. La Gran Ramera (unidad mundial de religiones) es destruida (Ap. 17:1-6, 16-17).
i. Dios derrama sus juicios sobre la tierra (Ap. 15:5-8; 16:1-12; 17-21).

Hacia el final de los siete años se desata la batalla del Armagedón (Ap. 16:13-16). Como resultado de la guerra y de los juicios de Dios se produce la muerte de la cuarta parte de la población mundial (Ap. 6:8).
a. Los ejércitos de la Bestia se congregan en el valle de Megido a fin de enfrentar al Hijo de Dios (2ª Ts. 2:8; Ap. 19:11-19).
b. La Bestia es destruida junto con sus ejércitos (Ap. 19:20-21).
c. La gran Tribulación además de ser un período de juicio es también un período de salvación, tanto para judíos (Ap. 7:1-4) como para gentiles (Ap.
7:9-14).

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Al final de la Gran Tribulación se producirá lo que propiamente se llama la Segunda Venida de Cristo. Las señales que precederán la segunda venida son: La congregación de los ejércitos de la Bestia en el valle del Megido (Ap. 19:9) y fenómenos en el cielo y el mar (Jl. 2:30-31; Lc. 21:25-28; Ap. 6:12-13).

La Segunda Venida de Cristo es diferente a su primera aparición para levantar a su iglesia. Las características de La Segunda Venida son:

a. Será Corporal: Jesús volverá con el mismo cuerpo glorificado con que fue tomado a los cielos (Hch. 1:9-11; Zac. 13:6).
b. Será Visible: Todo ojo le verá, desde el oriente hasta el occidente (Mt. 24:27; Mr. 13:26; Ap.. 1:7).
c. Será gloriosa: Sin relación a la bajeza de un cuerpo de pecado (hebreos 9:28)
d. Vendrá como Rey: (Salmo 72:11; Mt. 25:31; Ap. 19:16).
e. Vendrá sobre las nubes: (Mt. 24:30).
f. Vendrá con los ejércitos celestiales: Estos ejércitos están formados por sus ángeles (Mt. 25:31; 2ª Ts. 1:7).
g. Vendrá con su iglesia: (Zac. 14:5; 1ª Ts. 3:13).
h. Vendrá con poder y gloria: (Mr. 13:26; Lc. 21:27).

Los objetivos que Cristo persigue en su Segunda Venida son tres:

a. Traer juicio contra la Bestia (2ª Ts. 2:8; Ap. 19:19-20), contra el sistema mundano (Dn. 2:31-35, 40-45) y contra los incrédulos (2ª Ts. 1:7-10).
b. Resucitar a los mártires de La Gran Tribulación (Ap. 20:4-6).
c. Establecer su Reino Milenial (Ap. 20:1-3).

Las principales diferencias que se presentan entre el Rapto de la Iglesia y la Segunda Venida de Cristo son los siguientes:

a. En el rapto Cristo desciende hasta las nubes (1ª Ts. 4:16-17) en la Segunda Venida él desciende hasta la tierra (Zac. 14:4).
b. En el rapto el viene a recoger a sus santos (1ª Ts. 4:16-17), en la segunda venida él viene acompañado de sus Santos (Jud. 14).
c. No se dice que la venida de Cristo para levantar a su Iglesia será precedida de señales en los cielos; pero, la Segunda Venida si será anunciada por señales en los cielos (Mt. 24:29-30).
d. El rapto será invisible al mundo, será como ladrón en la noche; en cambio, en la Segunda Venida todo ojo le verá (Ap. 1:7).
e. El rapto es un trato exclusivo con la Iglesia; en cambio, en la Segunda Venida es parte del trato con Israel y con las naciones gentiles.
f. A parte de estas diferencias es conveniente recordar que entre el rapto y la Segunda Venida media un período de siete años durante los cuales se producirán los eventos de la gran tribulación.

EL REINO MILENIAL DE CRISTO

Cuando Cristo vuelva a la tierra establecerá su Reino Milenial, el cual, será, un reino literal sobre todo el planeta en donde Jesús será el Rey Soberano. El Reino de Cristo tendrá duración de mil años (Ap. 20:1-6).

Los eventos que predecirán la plenitud del Reino Milenial son los siguientes:
a. Descenso de Cristo (Zac. 14:4).
b. Apresamiento de Satanás (Ap. 20:1-3).
c. Resurrección de los mártires de la Gran Tribulación y de los justos del Antiguo Testamento (Ap. 20:4).
d. Retorno del Espíritu Santo (Ez. 36:26-27).
e. Conversión de Israel (Zac. 12:10-12).
f. Restauración de Israel (Is. 11:11-12, 35:10; Mi 4:6-7; Zac. 8:7-8).

La Iglesia participará del Reino Milenial en su calidad de Esposa del Cordero. Los cristianos fungirán como Jueces, Reyes y Sacerdotes (Ap. 2:26-27).

Con respecto a las características geográficas del Reino Milenial tenemos los siguientes datos:
a. La extensión del Reino Será toda la tierra (Sal. 2:8, 72:8; Zac. 9:10, 14:9).
b. La capital será Jerusalén (Is. 2:2-3; Zac. 8:3).
c. El centro de adoración mundial estará en Jerusalén (Zac. 8:20-23, 14:16).
d. Las principales características del Reino Milenial son las siguientes:

Otras características dignas de mencionar acerca de este reino son:
a. Será supremo (Mi. 4:1).
b. Será justo (Sal. 72:2-4, 12-14; Jer. 33:15).
c. Será pacífico (Is. 2:4, Mi. 4:3-4; Zac. 9:10).
d. Será feliz (Is. 35:10; 65:18-19).
e. Será seguro (Is. 32:1-2, 18; EZ. 28:25-26).
f. Habrá conocimiento de Dios (Is. 11:9; Jer. 31-34; Hab. 2:14).

Merecen especial mención las profundas transformaciones que se producirán en la naturaleza durante el Reino Milenial:
a. Las bestias habitarán pacíficamente (Is. 11:6-8; 65:25).
b. Reverdecerá el desierto (Is. 32:15, 35:1-2, 7, 41:18-20).
c. La tierra aumentará su fertilidad (Ez. 36:29-30).
d. Será restaurada la longevidad humana (Is. 65:20,22; Zac. 8:4-5).
e. Las enfermedades desaparecerán (Is. 35:5-6).

Cuando las bendiciones del Reino sean cumplidas y termine el período de mil años, las naciones serán probadas una vez más. Satanás será soltado de su prisión y engañará a muchos; pero al final serán consumidos por el fuego de Dios (Ap. 20:7-10).

LOS JUICIOS FINALES

Después del Reino Milenial de Cristo se producirán tres eventos que merecen especial atención: El juicio de los ángeles caídos, la destrucción del universo actual y el Juicio del Gran Trono Blanco o Juicio Final.

El Juicio de los ángeles caídos. Será posterior al Reino Milenial, cuando Satanás sea lanzado al Lago de Fuego (Ap. 20:10). El Juicio de Satanás se ha realizado con anterioridad (Jn. 16:11), ahora, precede el juicio de sus ángeles (2ª P. 2:4; Jud. 6). La Iglesia de Cristo fungirá como juez (1ª Corintios 6:3). El destino final para los ángeles caídos es el Lago de Fuego (Mt. 25:41).

Destrucción del universo actual. Inmediatamente antes del Juicio Final, la actual creación será destruida (2ª P. 3:10-12). Esta destrucción acontecerá el mismo día del juicio (2ª P. 3:7; Ap. 20:11).

El Juicio Final. También se le llama el juicio del Gran Trono Blanco. En él serán juzgados los incrédulos de todos los tiempos. El Juez del Gran Trono Blanco será el Señor Jesús (Jn. 5:22; Hch. 10:42, 17:30-31). El señor Jesús será ayudado por la Iglesia para juzgar al mundo (1ª Cor. 6:2).

Para comparecer en el Juicio Final los incrédulos serán resucitados en la Segunda Resurrección (Ap. 20:11-13), la cual, es una resurrección de condenación. Ninguno de los que sean juzgados en el Juicio Final tienen oportunidad de alcanzar salvación, el propósito de este juicio es solamente determinar el grado de castigo que cada incrédulo soportará en el Lago de Fuego (Mt. 11:22; Lc. 12:47-48).
La base del juicio son las obras (Ec. 12:14; Mt. 12:36-37; Ap. 20:12-13). Después de ser juzgadas las almas serán lanzadas al Lago de Fuego (Ap. 20:15) donde sufrirán el mayor o menor grado de castigo que el Juez Justo haya determinado.

LA ETERNIDAD FUTURA

Después del Juicio Final el tiempo será absorbido por la eternidad. Tanto justos como injustos entrarán en la Eternidad Futura; pero, sus estados serán diferentes:

Los incrédulos.
Su lugar: Serán arrojados a un sitio especial que en las Escrituras es llamado de las siguientes formas:
Infierno (Mt. 10:28), horno de fuego (Mt. 13:42), eterna perdición (2Ts. 1:9), tinieblas eternas (Jud. 13), muerte segunda (Ap. 20:14) y lago de fuego (Ap. 20:15).
Su condición: En la Segunda Resurrección recibirán un cuerpo diseñado para los tormentos del Lago de Fuego. Estarán excluidos de todo favor divino (2 Ts. 1:9). Serán atormentados (Ap. 14:10). Satanás será atormentado juntamente con ellos (Ap. 20:10).

Su duración: El castigo de los incrédulos dentro del lago de fuego es tan eterno como la gloria de los justos (Mt. 25:26; Mr. 9:43-44; Ap. 14:10-11). La enseñanza de la destrucción de las almas es desmentida por las Escrituras al comparar Apocalipsis 19:20 con 20:10 y considerar que entre ambos pasajes media un período de mil años.

Los justos.
Su lugar: Al final del sistema actual Dios creará un cielo nuevo y una tierra nueva (Ap. 21:1). Los justos tendrán su lugar tanto en la nueva tierra como en el cielo ya que heredarán todas las cosas (Ap. 21:7). Algunos elementos de la nueva creación son descritos en Apocalipsis 21:1, 9-11, 22-23; 22:1-5.

Su condición: Tendrán el cuerpo y la mente de Cristo (1ª Jn. 3:2). Serán inmortales (Ap. 21:4). No sufrirán más (Ap. 21:4, 22:3).

Su duración: La condición de gozo, paz y felicidad de los justos será eterna (Ap. 22:5)